Gustavo Alfaro dejó un emotivo discurso tras la clasificación de Paraguay a los octavos del Mundial 2026 luego de eliminar a Alemania.
Gustavo Alfaro y un discurso para la historia tras eliminar a Alemania del Mundial
La clasificación de Paraguay a los octavos de final del Mundial 2026, tras eliminar a Alemania en una definición inolvidable, tuvo un protagonista dentro y fuera de la cancha: Gustavo Alfaro. El entrenador argentino volvió a exhibir su estilo inconfundible en conferencia de prensa y dejó una serie de reflexiones cargadas de épica, emoción y filosofía que rápidamente recorrieron el continente.
«Resistir está en nuestro documento de identidad. Entraron 26 guerreros y salieron hechos una leyenda», expresó el seleccionador, visiblemente emocionado tras una de las victorias más importantes de su carrera.
«Estos muchachos ofrecieron el corazón»
Alfaro destacó el compromiso de sus futbolistas frente a uno de los máximos candidatos al título.
«Los que estaban enfrente están formados por las mejores academias de Europa; nosotros representamos las franjas de nuestra camiseta, que son de la tierra colorada de la que venimos», comparó.
Luego analizó el desarrollo del encuentro.
«Lo vivimos con muchísima intensidad. Sabíamos que enfrente teníamos a uno de los grandes candidatos del Mundial. Los jugadores entendieron perfectamente qué necesitaba el partido e hicieron un desgaste enorme para impedir que Alemania desarrollara su juego», explicó.
El aprendizaje de la goleada ante Estados Unidos
El entrenador reconoció que la dura derrota por 4-1 sufrida en el debut terminó siendo un punto de inflexión para el plantel.
«Si no aprendíamos de esa derrota, capaz hoy no ganábamos», aseguró.
Fiel a su estilo, ilustró esa capacidad de adaptación con otra de sus habituales metáforas.
«Tenemos que bailar la música que nos ponen. A veces nos toca cumbia, otras veces una rumba», afirmó.
«Yo no muero con la mía, vivo con la mía»
Alfaro también habló sobre la importancia de adaptarse a cada circunstancia.
«Yo no muero con la mía, vivo con la mía. Cuando uno muere, te meten en un metro ochenta y te llenan de tierra. Yo quiero vivir y para mí vivir es cambiar. Si tengo que cambiar para seguir viviendo, voy a cambiar. El disenso nos hace crecer», reflexionó.
Además, recordó la charla previa al partido y reveló cuál era la clave táctica para sorprender a Alemania.
«Les dije que si asegurábamos la primera pelota, rompíamos la presión y los obligábamos a retroceder, íbamos a tener oportunidades para lastimarlos. Eso fue exactamente lo que pasó en el gol de Julio Enciso», explicó.
«Fue la victoria más grande de mi carrera»
Tras el empate alemán y la posterior clasificación paraguaya, el DT destacó la fortaleza emocional de su equipo.
«El equipo volvió a demostrar una enorme personalidad. Resistió hasta el final, incluso en esa última jugada donde hubo muchísima incertidumbre», sostuvo.
Sobre el sufrimiento durante la definición, bromeó con su habitual espontaneidad.
«Parece que si no sufrimos no vale. En algún momento me va a dar un bobazo y voy a quedar duro ahí», dijo entre sonrisas.
Finalmente, dedicó la clasificación a todo el pueblo paraguayo y celebró el feriado nacional decretado tras la histórica victoria.
«Esto es maravilloso. Que lo festeje todo el país. Ese es el poder que tiene el fútbol. Podremos tener miles de defectos, pero el corazón no se entrega porque eso nos mantiene con vida».
Como cierre, dejó una frase que resumió la magnitud de la hazaña.
«Fue una mezcla de sangre y utopía lo que nos permitió hacer realidad lo que parecía imposible. Fue la victoria más grande de mi carrera como entrenador».


