El Gobierno argentino sancionó al buque Hai Xing 2, de origen chino y operando bajo bandera de Tanzania, por realizar maniobras de pesca ilegal dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA). La multa ascendió a casi $1.900 millones, consolidando la cuarta penalización aplicada en 2026 contra embarcaciones extranjeras que depredan en aguas nacionales.
La infracción ocurrió a la altura del Golfo San Jorge, donde el pesquero navegó a baja velocidad (4,3 nudos) y recorrió 0,49 millas náuticas realizando maniobras de arrastre.
Procedimiento administrativo
La sanción fue oficializada el 7 de agosto por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, tras un rastreo digital de la Prefectura Naval Argentina. El proceso se realizó de manera remota, reconstruyendo el recorrido del buque sin necesidad de abordaje físico.
La normativa establece que navegar por debajo de seis nudos con patrones de giro o cambios de rumbo compatibles con pesca constituye prueba suficiente para sancionar. Estos registros del Sistema Guardacostas se consideran evidencia objetiva y jurídicamente incontrastable.
El buque operaba inicialmente bajo bandera de Vanuatu, pero tras la confirmación del sumario en abril de 2026, ese país canceló su matrícula.
Posteriormente, el arrastrero continuó operando bajo bandera de Tanzania, registrado por la firma East Africa Fishery Co., con sede en Zanzíbar.
Otros casos en 2026
El expediente del Hai Xing 2 se suma a tres sanciones previas:
Bao Feng: detectado en enero dentro de la ZEEA durante una hora y media. Multa superior a $1.262 millones, con cobro efectivo y gastos adicionales de $800.000.
Bao Win: sancionado junto al Bao Feng en una resolución conjunta por más de $2.700 millones.
Coimbra: arrastrero portugués detectado en abril tras ingresar 700 metros en aguas argentinas.
Con el Hai Xing 2, el acumulado de multas divulgadas por el Gobierno supera los $4.533 millones en 2026, cifra que aún debe incrementarse con la liquidación final del caso Coimbra.
Importancia estratégica
El control sobre la ZEEA busca frenar la pesca ilegal, una práctica que amenaza la biodiversidad marina y la sustentabilidad de los recursos pesqueros. La depredación por flotas extranjeras afecta directamente a:
La economía pesquera nacional, que depende de especies como el calamar y la merluza.
La seguridad alimentaria, al reducir la disponibilidad de recursos.
La soberanía marítima, al vulnerar los límites jurisdiccionales del país.
La sanción al Hai Xing 2 refuerza la política argentina de control sobre la pesca ilegal en el Mar Argentino.
Con cuatro buques sancionados en lo que va de 2026, el Gobierno busca consolidar un sistema de fiscalización más riguroso, capaz de proteger los recursos marinos y garantizar la soberanía nacional frente a la depredación extranjera.
Fuente: Noticias Ambientales


