Mauro Icardi y la China Suárez siguen disfrutando de su relación en distintas partes del mundo. Luego de unos días de relax en Miami, regresaron al país y a los pocos días volvieron a armar las valijas y se fueron rumbo a Milán, donde estaba Wanda Nara junto a las dos niñas que tienen en común. Desde la capital de la moda, la pareja compartió las fotos de su paso por la ciudad, pero según la palabra de Wanda, no se acercó para estar con las niñas tras el robo que sufrieron en la casa de campo de la empresaria.
Este martes, ambos regresaron a la Argentina para estar presentes en el cumpleaños de Amancio, el hijo de la actriz con Benjamín Vicuña, y lo hicieron en un vuelo vía Frankfurt, por lo que llegaron al país a las 6:20 de la mañana. Allí se encontraba Oliver Quiroz con el móvil de Primicias Ya, el programa que tienen Marina Calabró y Luis Ventura en América TV.
En los pasillos de Ezeiza, la pareja eligió el silencio. El primer intento fue en los pasillos del aeropuerto, mientras la actriz y el futbolista avanzaba rumbo al ascensor más cercano. Con valijas en mano y anteojos de sol, Icardi y la China Suárez no se detuvieron.
Quiroz les preguntó cómo la habían pasado, si iban a firmar el permiso para que las hijas pudieran volver al país, cómo estaba la relación, si tenían pensado quedarse en Argentina. También les mencionó que la madre de Wanda había apuntado contra la China y que Susana Giménez la había definido como linda pero aburrida y sin carisma. La pareja siguió caminando sin responder. La única reacción de la China Suárez fue pedirle al cronista, en dos oportunidades, que permitiera cerrar la puerta del ascensor.
El segundo intento fue en el estacionamiento subterráneo. Quiroz volvió a la carga: les preguntó si Icardi iba a firmar el permiso para que sus hijas pudieran regresar al país, si quería aclarar algo después de que Wanda hablara públicamente, si iba a hacerse responsable de la situación. Le recordó que la justicia había fallado a su favor y que estaba sin club.
Icardi se limitó a indicarle a alguien de su entorno que subiera al vehículo y a agradecer escuetamente cuando una voz del equipo lo saludó. La China no dijo nada. “Mauro y la China llegaron al país. Eligen el silencio. Ninguno de los dos quiere dar declaraciones”, resumió el cronista ante cámara antes de cortar.
Durante sus días en la ciudad de Milán, el delantero, que hasta el momento no tiene club para seguir con su carrera, no dejó de compartir las fotos, con alguna que otra chicana para el juez Hagopian, a cargo de la causa de alimentos de la expareja. La primera imagen llegó con aire de postal de verano europeo, Suárez apareció sentada a una mesa al borde del agua, con sombrillas naranja y blanco de fondo, las montañas recortadas contra un cielo sin nubes y una carta de menú entre las manos.
Fuente: TeleShow


