¿Te sobró puré de papa y no sabés qué hacer? Transformarlo en estos bocaditos esponjosos de papa y queso al horno es la mejor decisión. Se preparan mezclando todo en un solo bowl, se hornean en molde para muffins y quedan con una cubierta gratinada bien crocante y un corazón suave.
Es una solución práctica en 35 minutos para resolver una picada, acompañar carnes o sumar una guarnición diferente.
Ingredientes (Rinde 12 unidades)
3 tazas de puré de papas (frío, ideal del día anterior)
1 taza de queso cáscara colorada, pategrás o queso cremoso rallado
2 huevos batidos
⅓ taza de queso crema (o crema de leche)
¼ taza de harina 0000
2 cdas. de queso parmesano bien rallado
2 cdas. de ciboulette fresca picada
Sal y pimienta al gusto
Paso a paso
Precalentar y moldear: Precalentá el horno a 190 °C. Aceitá o enmantecá muy bien una muffinera de 12 cavidades.
Mezclar todo: En un bol grande, uní el puré de papa con el queso rallado, los huevos batidos, el queso crema, la harina, el parmesano, la ciboulette y la sal. Integrá bien con espátula hasta lograr una preparación uniforme.
Rellenar: Repartí la mezcla en los 12 moldes para muffins, llenando cada uno hasta tres cuartas partes de su capacidad.
Horneado perfecto: Llevá al horno durante 20 a 25 minutos, o hasta que la superficie esté dorada, gratinada y los bocaditos firmes al tacto.
Reposar y servir: Dejá entibiar unos 5 minutos en el molde antes de desmoldar con cuidado para que no se rompan. Serví calientes, solos o acompañados de tu salsa preferida.
El tip cocinero para que salgan firmes
Usar el puré de papa ya frío (de heladera) es fundamental: la consistencia más firme ayuda a que no absorba líquidos de más y sostenga la forma de soufflé al mezclarse con el huevo y la harina durante el horneado.
Fuente: Pronto


