Huevos rellenos calientes y gratinados, una cena nutritiva y de gran sabor

Si hay huevos en la heladera enseguida sale una comida, pero para ir más allá del omelette o la fritatta, podemos preparar huevos rellenos » de invierno»: suelen ser un clásico de las mesas de verano, pero esta versión tibia es el plato de confort definitivo para los días fríos.

PUBLICITE-AQUI banner

Con pollo y salsa de tomate, cubiertos con una salsa blanca gratinada, se transforman en una opción rendidora, cremosa y llena de sabor. Podés prepararlos al horno tradicional o directamente en la freidora de aire.

Ingredientes para 4 porciones

Para los huevos y el relleno:

8 huevos grandes

3 muslos de pollo

1 cebolla grande

300 ml de salsa de tomate

c/n de aceite de oliva virgen extra

c/n de sal y pimienta negra recién molida

Para la salsa bechamel y el gratinado:

50 g de manteca

50 g de harina de trigo

620 ml de leche entera

1/2 cdta. de nuez moscada molida

c/n de queso rallado para gratinar

c/n de hojas de perejil fresco (para decorar)

Paso a paso

Cociná los huevos en agua hirviendo durante 10 minutos. Pasalos por agua fría para cortar la cocción, pelalos, cortalos por la mitad a lo largo y retirá las yemas con cuidado. Reservá.

Dorá los muslos de pollo en una sartén con un chorrito de aceite de oliva, sal y pimienta hasta que estén bien cocidos. Desmenuzá la carne en hebras finas o picala bien chiquita retirando la piel y los huesos.

Picá la cebolla y rehogala en la misma sartén hasta que transparente. Agregá el pollo desmenuzado, el tomate frito y la mitad de las yemas cocidas pisadas. Mezclá bien a fuego suave durante unos minutos hasta lograr un relleno jugoso.

En una cacerola, derretí la manteca, sumá la harina y cociná durante 1 minuto revolviendo (roux). Incorporá la leche de a poco sin parar de batir para evitar grumos. Condimentá con sal, pimienta negra y la nuez moscada. Cociná hasta que espese.

Rellená generosamente cada mitad de clara con la mezcla de pollo y ubicalas en una fuente apta para horno o freidora de aire.

Cubrí todos los huevos con la bechamel caliente, espolvoreá con el queso rallado y el resto de las yemas desmenuzadas.

Llevá a horno fuerte o freidora de aire a 200 °C durante 8 a 10 minutos hasta que el queso esté bien dorado y burbujeante. Decorá con perejil fresco picado y serví bien calientes.

Tip de organización que ahorra tiempo: Tanto los huevos duros como el tuco de pollo e incluso la bechamel (guardada con un film en contacto para que no forme costrita) se pueden preparar con anticipación y conservar en la heladera, para armar el plato y servirlo recién horneado.

Fuente: Pronto


PUBLICITE-AQUI2