La Legislatura porteña aprobó la Ley 6961, una reforma integral del Código Contravencional impulsada por el jefe de Gobierno, Jorge Macri. La iniciativa recibió 36 votos a favor y tiene como objetivo endurecer las sanciones contra los trapitos y limpiavidrios, y reemplazará las multas que eran consideradas «incobrables» por penas de detención efectiva.
La normativa establece penas de entre 10 y 30 días de detención para quienes desarrollen actividades ilegales de cuidacoches en las calles de la Ciudad. En tanto, si se comprueba la existencia de una organización previa o una banda durante eventos masivos, las sanciones se elevarán a un rango de entre 20 y 50 días.
Además, la ley prevé penas más severas para quienes lideren o promuevan estas estructuras. En esos casos, los responsables podrán enfrentar hasta 60 días de cárcel. La reforma también contempla agravantes cuando existan situaciones de intimidación, persistencia o acoso hacia las víctimas.
Según establece el texto aprobado, las penas se duplicarán cuando el accionar esté vinculado con desigualdades de género o cuando se aproveche la indefensión del conductor o de las personas presentes en el entorno. La medida quedó incorporada en el artículo primero de la nueva legislación.
Multas, trabajos comunitarios y quita de beneficios
La reforma también endurece las sanciones económicas. Las multas fueron elevadas y tendrán un piso de $1.139.988, con montos equivalentes de entre 1.200 y 7.000 Unidades Fijas (UF). Además, los días de trabajo de utilidad pública pasaron de un máximo de dos jornadas a un período de entre 20 y 45 días.
La ley también contempla sanciones sociales para quienes actúen de forma organizada en espectáculos masivos. En esos casos, los infractores podrán ser inhabilitados durante un plazo de hasta dos años para acceder a programas sociales, subsidios y otros beneficios otorgados por el Gobierno porteño.
Fuente: C5N


