Si hay una receta que resuelve desayunos, meriendas y viandas, que los chicos aman y se hace en 20 minutos, es esta: Muffins con frutas. Una masa base neutra, esponjosa y súper húmeda gracias al aceite, que funciona a la perfección con cualquier fruta que tengas en casa: arándanos, manzana, banana, frutillas o duraznos.
Poco trabajo, ingredientes básicos y el toque crujiente opcional de un crumble por encima para transformarlos en muffins de panadería.
Ingredientes
Para la masa base comodín (Rinde 10 a 12 muffins):
2 huevos
1/2 taza (100 ml) de aceite neutro (girasol o maíz)
3/4 taza (150 g) de azúcar
1/2 taza (120 ml) de leche (o bebida vegetal)
1 cdta. de esencia de vainilla
2 tazas (250 g) de harina leudante (o harina común + 2 cdtas. de polvo de hornear)
1 pizca de sal
1 a 1 y 1/2 tazas de la fruta elegida en cubitos o entera
Para el Crumble opcional (Topping crocante):
3 cdas. de harina
2 cdas. de azúcar (si es rubia o negra, mejor)
2 cdas. de manteca fría en cubitos
¿Qué frutas usar y cuándo agregarlas?
Arándanos o frambuesas (frescos o congelados): Se agregan enteros.
Manzana, pera, durazno o frutillas: Cortados en cubos pequeños (del tamaño de un grano de maíz).
Banana: En rodajitas o pisada directamente en los líquidos.
Pasas y frutos secos: las pasas de uva se hidratan en agua caliente, se pasan por harina y se añaden al final. Las nueces o almendras van bien picadas.
El truco maestro: Antes de sumarlas a la mezcla, pasá la fruta picada por 1 cucharada de harina. Esto evita que se vayan todas al fondo del muffin durante el horneado y queden distribuidas de manera pareja.
Paso a paso exprés
El crumble (si lo vas a usar): En un pocillo, pellizcá la harina, el azúcar y la manteca fría con los dedos hasta formar una arenilla gruesa. Reservá en la heladera.
Los líquidos: En un bol, batí a mano los huevos con el azúcar, el aceite, la leche y la vainilla hasta integrar bien.
Los secos: Tamizá la harina con la pizca de sal e incorporala a los líquidos con espátula. Mezclá solo hasta integrar (sin batir de más).
La fruta: Sumá la fruta enharinada con movimientos envolventes.
Enmoldar: Llená los moldes de silicona, pirotines o la muffinera (enmantecada y enharinada) hasta 3/4 de su capacidad. Si querés, espolvoreá el crumble por encima de cada uno.
Horneado: Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 20 a 22 minutos. Estarán listos cuando al pinchar el centro con un palillo, salga seco.
Secretos de cocción para que queden perfectos
No batas la masa: A diferencia de un bizcochuelo, la masa de muffin se une rápido. Si batís mucho la harina, desarrollás el gluten y quedan duros o apelmazados en lugar de esponjosos.
Golpe de calor: Precalentá el horno sí o sí a 180 °C antes de meterlos. Ese calor inicial es el que hace que «exploten» hacia arriba y formen la clásica copete o pancita.
Si usás pirotines de papel: Colocalos dentro de una muffinera rígida o moldes individuales de silicona. Si los ponés solos sobre una placa plana, el peso de la masa los va a abrir y van a quedar chatos.
Fuente: Pronto


