La Joaqui visitó un santuario dedicado al Gauchito Gil y compartió un video en su cuenta de Instagram, donde se la ve realizando una ofrenda al reconocido “santo popular” argentino.
En el video, grabado a dos semanas de anunciar su separación de Luck Ra, la cantante expresó: “En el barrio tenemos santos para todo: para la suerte, para el amor, para la plata y para que nos cuiden. Aprendemos a esperar milagros sin tener ventanas para mirar el cielo. Y si el milagro no aparece, el milagro somos nosotros”.
Durante la grabación, la cantante aparece junto a uno de los altares del Gauchito Gil, dando un cigarrillo como ofrenda y celebrando su próximo show. La artista aprovechó la ocasión para anunciar una nueva fecha en la ciudad: “Tenemos fecha en Buenos Aires. Después de tanto tiempo volvemos a casa, tenemos una cita”, afirmó.
El evento está programado para el 30 de octubre en el Artmedia. La publicación refleja el proceso de recuperación personal de la cantante tras su ruptura y su enfoque en retomar su actividad artística.
La leyenda de Antonio Mamerto Gil Núñez, conocido popularmente como el Gauchito Gil, ocupa hoy un lugar destacado en el mapa de la devoción argentina. En los últimos años, la figura del gaucho correntino dejó de ser una tradición regional para convertirse en el “santo pagano” más venerado del país.
Según relatan las versiones más difundidas, el Gauchito nació el 12 de agosto —posiblemente en 1847— en la ciudad de Mercedes, Corrientes. Hijo de José Gil y Encarnación Núñez, se lo recuerda como un hombre “amante de los bailes y las fiestas”, especialmente la dedicada a san Baltazar, el rey mago negro, que tiene un fuerte culto en la Mesopotamia argentina.
En su juventud, Gil trabajó como peón rural y fue testigo de la violencia de la Guerra de la Triple Alianza. Tiempo después, lo reclutaron para integrar las milicias que enfrentaban a los federales. Según la leyenda, una voz le advirtió: “No quieras derramar sangre de tus semejantes”. Aquella frase marcó su destino: desertó del ejército, una decisión que lo convirtió en fugitivo.
La fama de “mujeriego” y su supuesto hábito de robar a los ricos para repartir el botín entre los pobres le trajeron conflictos con la autoridad. En la versión más arraigada de la historia, la policía lo detuvo mientras dormía tras una noche de fiesta durante la celebración de san Baltazar.

Fuente: TeleShow


