Boca recibió este miércoles pésimas noticias de cara a la continuidad del semestre. Tomás Aranda, una de las figuras en el equipo del «Vasco» Rodolfo Arruabarrena, sufrió la fractura del peroné en pleno entrenamiento en Ezeiza.
La lesión se produjo durante la sesión matutina en Boca Predio y generó la preocupación de compañeros y cuerpo técnico. Según pudo saber Doble Amarilla, y a falta de parte médico oficial, el mediocampista fue derivado a una clínica porteña en compañía de Leandro Paredes.
La idea es que el jugador sea operado mañana jueves por el doctor Batista. Cabe reconstruir que la lesión se produjo en el marco de un rondo en el campo de juego, donde el tapón del botín del jugador se trabó con el césped y derivó en la fractura.
De igual forma, los tiempos estimados de baja para Aranda para este tipo de molestias se ubican entre los tres y cuatro meses, por lo que el juvenil se perdería no solo el juego de este viernes ante Lanús en La Bombonera sino también el resto de la temporada con el «Xeneize» y sus compromisos en el Torneo Clausura, la Copa Sudamericana y la Copa Argentina.
A sus 19 años, Tomás Aranda dio sus primeros pasos oficiales en febrero de la mano de Claudio Úbeda y, lejos de acusar el impacto de la adaptación, se afianzó como una figura insustituible del primer equipo, manteniéndose en el once titular tras la llegada de Rodolfo Arruabarrena a Boca.
Su soltura en el mano a mano, la gambeta picante y su frescura para romper líneas enamoraron rápidamente al hincha xeneize. Pero la repercusión de su juego escaló hasta los lugares más sagrados de la historia del club: nada menos que Ángel Clemente Rojas, emblema indiscutido de la institución, reconoció en la joven promesa destellos de su propio talento.
En declaraciones brindadas a Súper Deportivo Radio de Villa Trinidad, el inolvidable «Rojitas» bendijo al juvenil con un elogio de enorme peso simbólico: “Aranda me hace acordar a mí. Yo era muy hábil, con todo respeto”. La comparación, realizada por una de las máximas leyendas que vistió la número 10 azul y oro, ratifica la distinción técnica que exhibe Aranda en cada intervención.
Además, pensando en los rumores de mercado que suelen rodear a las joyas del fútbol argentino, el histórico de Boca dejó un consejo contundente respecto al futuro del juvenil: “Primero que se quede en Boca y después vemos cuánto vale”.
Fuente: Doble Amarilla


