El estudio analizó cerca de 1,75 millones de casos en los que personas que se encontraban en situación de mora lograron normalizar sus obligaciones financieras. Sin embargo, una parte importante no consiguió sostener esa recuperación en el tiempo.
Entre quienes pudieron ser seguidos durante al menos un año después de regularizar sus pagos, el 48,5% volvió a presentar atrasos dentro de los siguientes 12 meses.
El fenómeno también aparece cuando se reducen los períodos de seguimiento. Según Econviews, el 35,4% de los deudores volvió a incumplir sus obligaciones en un plazo de seis meses, mientras que el 22,9% reincidió dentro de los tres meses posteriores a la regularización.
Por qué los deudores vuelven a atrasarse
Los datos muestran que ponerse al día con una deuda no siempre implica una recuperación financiera definitiva. Para muchos hogares, la regularización puede representar una solución temporal que no alcanza para modificar de manera permanente su capacidad de pago.
Kevin Sijniesky, economista jefe de Econviews, señaló que la situación adquirió una dimensión que excede las finanzas personales. Según explicó, el crédito lleva aproximadamente un año estancado, en un contexto marcado por el aumento de la morosidad.
A esto se suma la pérdida de poder adquisitivo de las familias y el nivel todavía elevado de las tasas de interés. La combinación reduce el margen disponible de los hogares para afrontar nuevas obligaciones.
El impacto de las tasas y el costo del crédito
El costo financiero también aparece como uno de los factores que dificultan la recuperación. De acuerdo con una presentación del vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, los impuestos representan el 27,1% del Costo Financiero Total de los préstamos personales y el 28,2% en el caso de las tarjetas de crédito.
Con ingresos que todavía enfrentan presión frente a la inflación, el dinero disponible después de cubrir los gastos básicos resulta más limitado. En ese escenario, el acceso al crédito pierde parte de su capacidad para funcionar como respaldo del consumo familiar.
Los bancos aumentaron las refinanciaciones
Las entidades financieras implementaron programas para facilitar la regularización de las deudas. Sin embargo, el proceso todavía presenta dificultades.
Según Econviews, las refinanciaciones alcanzaron casi el 4% del monto total, un nivel considerado récord. Aunque estas herramientas permiten que algunos deudores vuelvan a estar al día, los datos muestran que una parte importante termina reincidiendo.
La consecuencia es una normalización más lenta del sistema financiero, ya que los deudores necesitan volver a refinanciar o reorganizar sus obligaciones después de haber conseguido regularizarlas.
Una señal de alerta para el consumo
El aumento de los casos de morosos reincidentes representa un problema que puede impactar más allá de las finanzas individuales. Una mayor dificultad para sostener los pagos limita el acceso a nuevos préstamos y reduce el margen de consumo de los hogares.
En este contexto, la evolución de los salarios, la inflación, las tasas de interés y las condiciones de acceso al crédito serán factores determinantes para saber si la morosidad puede comenzar a reducirse de manera sostenida.


