La muerte de Ángel, el nene de 4 años de Comodoro Rivadavia, sigue generando conmoción mientras avanza la investigación judicial. En las últimas horas se conocieron detalles sobre el fuerte deterioro físico y emocional que habría sufrido el menor en los meses previos a su fallecimiento, ocurrido en abril de 2026. La Justicia analiza si existieron episodios de violencia y responsabilidades directas de su entorno familiar.
Qué revelaron sobre el estado de Ángel antes de morir
Nuevos informes incorporados a la causa indican que el pequeño presentó cambios notorios en su conducta, su salud y su aspecto físico luego de quedar bajo el cuidado de su madre biológica por decisión judicial.
Documentos del jardín de infantes al que asistía advirtieron que el niño comenzó a mostrarse angustiado, desganado y con señales de alteración emocional. Según describieron docentes, Ángel también manifestaba hambre durante la jornada escolar y dejó de participar en actividades que antes disfrutaba.
A esto se sumaron testimonios de familiares y allegados que señalaron que el menor llegó a presentar marcas físicas y un evidente desgaste corporal en los meses anteriores a su muerte.
La autopsia complicó a la madre y al padrastro
El informe forense preliminar confirmó que Ángel sufrió múltiples traumatismos craneales antes de fallecer. Los peritos detectaron al menos 20 impactos en la cabeza, lesiones que provocaron un edema cerebral hemorrágico generalizado y derivaron en un paro cardiorrespiratorio.
La investigación apunta ahora contra la madre del nene, Mariela Altamirano, y su pareja, Michel Kevin González, quienes fueron imputados como coautores de homicidio agravado por el vínculo.
De acuerdo con la fiscalía, las lesiones no serían compatibles con una muerte natural y existirían indicios de violencia sostenida. Además, los investigadores analizan un posible intento de encubrimiento luego de que trascendiera que algunas pertenencias del menor habrían sido quemadas tras el hecho.
El contexto familiar bajo la lupa
La causa también puso el foco sobre las decisiones judiciales previas vinculadas a la tenencia del niño. Ángel había vivido durante años con su padre y su madrastra, pero en noviembre de 2025 fue restituido al cuidado de su madre biológica.
Familiares paternos denunciaron que el menor no quería permanecer en esa vivienda y sostuvieron que ya habían advertido sobre posibles situaciones de riesgo.
Mientras tanto, la Justicia continúa tomando testimonios, analizando celulares secuestrados y esperando estudios complementarios para reconstruir las últimas horas de vida del niño.
Una investigación que conmociona a Chubut
El caso de Ángel provocó una fuerte repercusión social en Comodoro Rivadavia y reabrió el debate sobre los mecanismos de protección de menores y el seguimiento de situaciones familiares judicializadas.
Con los resultados preliminares de la autopsia y los nuevos testimonios incorporados al expediente, la causa avanzó hacia una hipótesis de homicidio que podría agravarse a medida que aparezcan más pruebas.


