En cualquiera de sus tipos, el queso es uno de los alimentos preferidos de los argentinos. Y cuando llega el 29, día de llamar a la abundancia, nada mejor que unir la tradición con la pasión quesera en unos ñoquis de queso que se hacen con solo 3 ingredientes y los llevan al siguiente nivel.
Esta receta familiar aprovecha la textura y el sabor del queso para lograr una pasta de lujo, ideal para poner el billete abajo del plato y atraer la fortuna con un bocado lleno de sabor que no necesita estofados ni salsas complicadas. Lo mejor de todo es que no tenés que hervir papas ni hacer puré, lo que reduce el tiempo en la cocina a la mitad.
Los ingredientes para 4 porciones
500 g de queso fresco (tipo por salut, cremoso o similar)
2 huevos
300 g de harina 0000
Sal y pimienta negra al gusto
El paso a paso
1. Preparar la base quesera
En un bowl amplio, triturar el queso fresco con la ayuda de un tenedor hasta obtener una textura de puré lo más homogénea posible. Incorporar los dos huevos y mezclar enérgicamente para ligar los ingredientes.
2. Armar la masa
Agregar la harina 0000 poco a poco, condimentar con un toque de sal y pimienta negra a gusto, y comenzar a mezclar. Unir los componentes con las manos hasta formar una masa suave, dócil y homogénea. No requiere amasar en exceso, solo integrar bien.
3. Darles forma
Dividir la masa en porciones iguales. Sobre la mesada apenas enharinada, estirar cada porción con las palmas de las manos para formar cilindros de aproximadamente un dedo de grosor. Cortar los ñoquis en trozos pequeños y, si se desea, darles la forma tradicional pasándolos suavemente por un tenedor o una ñoquera de madera.
4. Cocción exprés
Llevar a fuego una olla con abundante agua y un puñado de sal fina. Cuando rompa a hervir, incorporar los ñoquis de queso con cuidado. La cocción es sumamente rápida: en cuanto suban a la superficie, dejarlos apenas unos segundos más, retirarlos con una espumadera y pasarlos directo a la salsa elegida.
Cómo servirlos: combinaciones ideales
Al ser unos ñoquis con tanta personalidad y sabor a queso, combinan de forma espectacular con opciones simples que no tapen su protagonismo:
A las hierbas: Salteados sutilmente en una sartén con manteca derretida, un chorrito de aceite de oliva y hierbas aromáticas frescas como salvia, tomillo o albahaca.
Clásicos: Con una salsa de tomates simple y bien casera, ideal para mojar el pan.
Toque fresco: Acompañados por un salteado rápido de verduras de estación (como zuchinis, berenjenas y tomates cherry).
Fuente: Pronto


