Si querés un postre 10/10, con una preparación fácil, no es necesario que sea una chocotorta. Con el mismo esfuerzo mínimo, esta opción con galletitas y crema de limón sale de la rutina y conquista a todos. Es refrescante, con el dulzor justo y se puede congelar para servirlo como torta helada. La receta es de Hernán Canalini, de @hernanbakeoffok
Ingredientes
1 lata de leche condensada
330 g de crema de leche (nata)
3 paquetes de galletitas de vainilla (unos 350 g)
300 ml de leche entera
2 limones medianos (jugo y ralladura)
Paso a paso
Rallar y exprimir los limones para obtener su jugo fresco y la ralladura fina de la piel (guardar un poco de ralladura para decorar).
Batir la crema junto con la leche condensada y el jugo en un bol hasta lograr una mezcla homogénea y sostenida.
Entibiar la leche ligeramente en un recipiente para humedecer las galletitas.
Armar las capas colocando una base de galletitas en una fuente o molde. Mojarlas ( no mucho) con la leche. Cubrir con una capa generosa de la crema de limón y repetir el proceso hasta completar la fuente, terminando con crema.
Decorar la superficie espolvoreando la ralladura de lima reservada.
Enfriar la torta llevando la fuente a la heladera durante toda la noche o refrigerar en el freezer durante 4 horas antes de servir.
Secretos para un resultado perfecto
Limas o limones: El resultado con cualquiera de las dos frutas es similar. Las limas tienen un sabor cítrico más intenso.
Textura ideal: Entibiar la leche antes de remojar las galletitas para que absorban el líquido más rápido y la torta quede súper tierna.
Tiempo de reposo: Si la hacés con tiempo, dejar la preparación en la heladera de un día para el otro. Para un antojo rápido, llevar al freezer durante 4 horas.
Fuente: Pronto


