Mientras Venezuela continúa con la búsqueda de sobrevivientes tras los terremotos que dejaron más de 1.400 muertos, miles de heridos y personas desaparecidas, el geólogo e investigador de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), Carlos Costa, explicó que todavía es temprano para determinar con precisión qué originó el nivel de destrucción registrado.
Un fenómeno complejo
Costa indicó que los terremotos de gran magnitud son procesos muy complejos y recordó que los especialistas aún analizan si en Venezuela ocurrió un único gran sismo o dos eventos consecutivos.
«Cada terremoto es como una huella digital. No hay dos iguales y lleva tiempo comprender cómo se produjo la ruptura de la corteza terrestre«, explicó.
El especialista aclaró que la comparación realizada con el terremoto de Caucete estuvo vinculada a la complejidad del fenómeno y no a que ambos eventos tengan el mismo origen geológico.
Por qué colapsaron tantos edificios
Uno de los interrogantes que dejó la tragedia es el derrumbe de numerosas construcciones.
Costa sostuvo que Venezuela es una región con alta actividad sísmica y señaló que ahora comienza una etapa clave de investigación para determinar si los edificios cumplían con las normas sismorresistentes y si influyeron factores como la calidad de los materiales o las características del suelo.
«Hay que ser muy prudentes. Recién cuando finalicen las tareas de rescate los ingenieros podrán establecer por qué algunos edificios colapsaron«, afirmó.
También detalló que existen fenómenos como la licuefacción del suelo, que pueden provocar que una estructura falle aun cuando haya sido diseñada para soportar un sismo.
Las réplicas seguirán por un tiempo
Consultado sobre las réplicas, Costa aseguró que no existe una fórmula que permita saber cuándo dejarán de producirse.
«Los terremotos más grandes suelen tener réplicas durante más tiempo, pero la ciencia todavía no puede determinar con exactitud cuándo terminarán«, dijo.
El investigador también remarcó que, antes de que la población regrese a sus viviendas, cada edificio debe ser inspeccionado para comprobar que sea seguro.
Y concluyó que se descarta que en la actualidad exista un método capaz de predecir terremotos con certeza y advirtió que cualquier sistema de alerta debe basarse en información precisa para evitar generar alarma social.


