Amasar pan tiene su encanto, pero no siempre hay tiempo ni ganas. Esta fórmula resuelve el problema con una técnica de reposo largo que reemplaza el trabajo manual: se mezcla, se deja descansar toda la noche y al otro día se hornea.
El resultado es un pan de corteza crocante y miga alveolada, perfecto para mojar en sopas y guisos, o simplemente tostado con manteca en la merienda.
Ingredientes:
500 g harina
10 g levadura seca
10 g sal
350 ml agua tibia
Preparación:
Mezclar todo sin amasar hasta integrar.
Dejar reposar tapado 12 horas a temperatura ambiente.
Volcar en fuente enharinada.
Hornear a 220°C con un recipiente de agua abajo durante 40 minutos.
Fuente: Pronto


