- Opinión — Prof. Carlos Rojas
Por más dura que sea la realidad
Ante la publicación de los «preocupantes» resultados de las pruebas PISA, diseñadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), llega el análisis de los resultados y algunas conclusiones.
Las Pruebas PISA, materializadas en agosto del 2025 de manera digital, son evaluaciones estandarizadas de tipo muestral que se realizan a 2500 estudiantes de 15 años de edad.
Los resultados fueron los esperables y no es cuestión de arrojar responsabilidades antojadizas y sesgadas ya que son diversos los factores que inciden en el rendimiento escolar y que se han profundizado en el último tiempo, entre ellos, las desigualdades sociales, la falta de planificación, las ausencias de políticas de Estado y el indiscutido impacto de la pandemia.
Nacidos en 2010 y escolarizados desde 2014, estos jóvenes sufrieron el impacto de la pandemia en 2020 y 2021, la fuerte invasión de las redes sociales y un profundo desfinanciamiento en todos los sectores. Esto representa un combo perfecto que debe ser desglosado para determinar algunos de los factores que han incidido.
Se vienen nuevos debates y la inclusión en el aula de la Inteligencia Artificial. Una nueva herramienta que, si no es utilizada apropiadamente, será otro nuevo gran problema.
Son necesarios más aportes para encontrar soluciones, no solamente las cuestiones de la macro economía, ni la lógica del «salvese quien pueda».
Clausurar la discusión tampoco ayuda, por el contrario, reafirmar que la educación es una cuestión de Estado que demanda mayor inversión y contención social en todos los órdenes es el único camino, todo lo demás solo serán especulaciones y malos relatos para ocultar la dura realidad.


