Cuatro jóvenes fueron imputados por distintos delitos tras una persecución policial que terminó con dos efectivos heridos en Buena Esperanza. La Fiscalía sostiene que los acusados desobedecieron un control, escaparon en una camioneta y que durante la persecución se efectuó un disparo desde el vehículo. La defensa rechazó esa versión y anticipó una denuncia por apremios ilegales.
La audiencia de formulación de cargos se realizó este martes en el Juzgado de Garantía N° 4. Tres de los imputados quedaron acusados, además de desobediencia a la autoridad, por resistencia, lesiones leves agravadas por tratarse de miembros de la fuerza y atentado contra la autoridad agravado.
El hecho ocurrió durante el fin de semana sobre la Autopista N° 55, cuando los cuatro jóvenes circulaban en una camioneta hacia Buena Esperanza. De acuerdo con la Fiscalía, a unos 10 kilómetros del ingreso a la localidad se encontraron con un control policial.
El Ministerio Público sostuvo que los ocupantes del vehículo vieron el operativo y las luces encendidas del móvil, pero continuaron la marcha pese a la voz de alto. A partir de ese momento comenzó una persecución.
Durante el seguimiento, siempre de acuerdo con la acusación fiscal, los policías observaron que desde la camioneta se asomó un arma tipo rifle y se efectuó un disparo. Los efectivos respondieron con disparos con el objetivo de detener la marcha del vehículo.
La persecución continuó hasta el ingreso a Buena Esperanza. Finalmente, la camioneta llegó hasta un inmueble de la localidad y sus ocupantes se detuvieron allí.
Dos policías resultaron heridos
Según relató el fiscal de Instrucción, cuando los efectivos llegaron al lugar se produjo una discusión que derivó en una pelea. En particular, señaló a Emiliano Nahuel Busso y Hugo Nicolás Pérez como quienes agredieron a los policías.
Uno de los efectivos cayó desmayado durante el enfrentamiento. La Fiscalía también presentó ante el juez las evidencias reunidas y detalló las lesiones sufridas por ambos policías, quienes permanecían internados al momento de la audiencia.
La situación de los cuatro acusados no fue idéntica. La Fiscalía señaló que uno de ellos tiene 17 años y que respecto de Mariano Andrés Torres no existe, por el momento, un testigo que lo haya visto agredir a los efectivos.
La defensa negó la persecución y denunció apremios
La defensa rechazó la reconstrucción presentada por la Fiscalía y anticipó que formulará una denuncia por apremios ilegales.
El abogado Germán Anabitarte sostuvo que sus representados actuaron bajo un estado de necesidad y en legítima defensa. Afirmó que no existió un control policial y que los jóvenes advirtieron que un móvil los seguía cuando circulaban en la camioneta.
De acuerdo con su versión, al ingresar a un camino vecinal observaron que el patrullero aceleró e intentó embestirlos. Luego escucharon disparos y decidieron continuar la marcha hasta Buena Esperanza.
El defensor aseguró que existen testigos que pueden respaldar ese relato y sostuvo que los policías habrían efectuado más de un disparo durante la persecución.
También afirmó que los jóvenes nunca escucharon una voz de alto y denunció que uno de los efectivos golpeó en la cabeza a uno de los imputados. Por ese motivo, calificó el procedimiento como irregular.
La defensa pidió la prórroga de detención para Busso y Pérez.
Qué resolvió el juez
El juez Santiago Ortiz tuvo por formulados los cargos contra los cuatro jóvenes.
Mariano Andrés Torres quedó imputado como autor de desobediencia a la autoridad y tendrá prohibido salir del país mientras avance la Investigación Penal Preparatoria.
Emiliano Nahuel Busso y Hugo Nicolás Pérez fueron imputados por resistencia y desobediencia a la autoridad, en concurso real, además de lesiones leves agravadas por tratarse de miembros de la fuerza y atentado contra la autoridad agravado por poner manos sobre la autoridad, en concurso ideal. Ambos continuarán detenidos por la prórroga solicitada por la defensa.
El joven de 17 años también quedó imputado por resistencia y desobediencia a la autoridad, lesiones leves agravadas y atentado contra la autoridad agravado.


