El diputado nacional de Unión por la Patria, Daniel Arroyo, sostuvo que Argentina podría convertirse en el primer país en revertir el avance de la extrema derecha y avanzar hacia un modelo político más equilibrado. El legislador relacionó esa posibilidad con el desgaste social y las dificultades económicas que atribuye al gobierno de Javier Milei.
“Me parece que la Argentina es el primer proceso de extrema derecha tan extrema y alocado que es lo que está llevando adelante Milei y va a ser el primer país que va a dar la vuelta y va a ir a un esquema más equilibrado”, afirmó.
Tras el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de Brasil, fue un resultado que reavivó el debate sobre el avance de la derecha y las perspectivas políticas en América Latina.
Para Arroyo, la experiencia argentina presenta características particulares por la profundidad de las medidas impulsadas por el Gobierno nacional. En ese sentido, cuestionó las políticas dirigidas a las personas con discapacidad y afirmó que otros gobiernos identificados con la extrema derecha no avanzaron de la misma manera.
Arroyo advirtió sobre el malestar social durante el gobierno de Milei
El legislador dijo que el crecimiento de la extrema derecha con el enojo de la sociedad hacia la dirigencia política se vincula con la falta de respuestas frente a los problemas cotidianos.
“Hay un enojo muy fuerte a la política, la casta, esta gente vive de una manera distinta como vivimos nosotros”, expresó al referirse a uno de los factores que, a su criterio, favorecieron el avance de estos espacios.
También mencionó las preocupaciones por la seguridad y los debates sobre la inmigración. No obstante, aclaró que las cuestiones étnicas y culturales tienen mayor peso en algunos países europeos que en Argentina.
Sobre el escenario nacional, interpretó el voto a Milei como una expresión del reclamo de cambio de una parte de la sociedad que no encontró respuestas en los partidos tradicionales.
A la vez, advirtió que las dificultades económicas y el endeudamiento familiar profundizaron el malestar: “Hay un problema de endeudamiento de la familia, de una vida realmente muy difícil, de un fenómeno de implosión social, de mucha gente que revienta para dentro en Argentina”.
En ese contexto, consideró que el resultado electoral brasileño muestra que existen otros caminos políticos y económicos. Sin embargo, planteó que el peronismo necesita construir una propuesta propia para recuperar la confianza de la ciudadanía.
El mensaje de Lula y el desafío del peronismo
Arroyo valoró la capacidad de Lula para reunir apoyos más allá de su espacio político frente al avance de la extrema derecha. A su entender, la experiencia brasileña expuso la importancia de presentar propuestas concretas y promover una participación más amplia de la ciudadanía.
El diputado planteó que el peronismo debe tomar esa experiencia como referencia, pero sin limitarse a una alianza electoral ni a la definición de candidaturas.
“Lo que le falta al peronismo es una alternativa con ideas nuevas para adelante, modernas”, sostuvo.
Además, defendió la realización de una interna amplia para definir los liderazgos a partir del voto ciudadano, en lugar de resolver las candidaturas mediante acuerdos entre dirigentes.
“Una PASO, una gran interna, la sociedad vota”, propuso.
Para Arroyo, ese mecanismo podría aportar legitimidad a las candidaturas y movilizar a sectores que hoy no se sienten representados por la política. En esa línea, insistió en que la ciudadanía debe tener un papel activo en las decisiones y advirtió sobre los límites de los acuerdos que quedan restringidos a las cúpulas partidarias.


