La diputada bonaerense del Frente de Izquierda-Unidad, Mónica Schlotthauer, presentó un proyecto de ley para crear la Reserva Natural Arroyo El Pescado y ampliar la protección de uno de los principales ambientes naturales de la Región Capital. La iniciativa busca incorporar el área a la categoría de Parque Provincial.
La propuesta abarca 4.291 hectáreas distribuidas entre La Plata, Berisso y Magdalena, que incluyen el curso del arroyo, sus principales afluentes, los bañados y la planicie de inundación. De este modo, apunta a conservar un ecosistema clave para la biodiversidad y el equilibrio ambiental de la región. Noticiasmedio ambiente
Además, el proyecto pretende frenar el deterioro progresivo de la cuenca, atribuido a distintas actividades humanas públicas y privadas. Aunque el área cuenta con protección mediante la Ley Provincial N.º 12.247, la iniciativa advierte que las normas actuales no habrían impedido todas las intervenciones que afectan al entorno natural.
En este contexto, la propuesta plantea elaborar con urgencia un Plan de Manejo Ambiental, de acuerdo con la Ordenanza Municipal 12.692 de La Plata, con participación de los municipios de Berisso y Magdalena. El objetivo es coordinar las acciones de conservación y ordenar los usos permitidos en el territorio.
Asimismo, los límites definitivos de la reserva se establecerían a partir de un estudio científico publicado en 2025 sobre las características de los humedales del Arroyo El Pescado. Esta referencia permitiría delimitar el área protegida con criterios técnicos vinculados con el funcionamiento del ecosistema.
Por otra parte, la iniciativa busca mejorar las condiciones de ingreso a los humedales, ya que los accesos utilizados por las comunidades fueron señalados como precarios e inseguros. También propone garantizar el acceso público, libre y gratuito a sectores habilitados para la recreación, la pesca recreativa y los deportes náuticos.
El proyecto establece una zonificación con distintos niveles de protección y actividades permitidas:
Zona intangible: destinada exclusivamente a la investigación científica y la educación, con restricciones para preservar los ambientes más sensibles.
Zona primitiva: orientada a conservar las condiciones naturales mediante controles estrictos.
Zona de uso extensivo: habilitada para actividades educativas y recreativas de bajo impacto.
Zona de uso intensivo: destinada a propuestas deportivas, comerciales, forestales y de esparcimiento.
Zona de uso especial: reservada para instalaciones y servicios indispensables para el funcionamiento del parque, con una superficie máxima equivalente al 5% del total protegido.
El área quedaría alcanzada por la Ley Provincial N.º 10.907 y su decreto reglamentario 218/94, que regulan las reservas naturales bonaerenses.
Los beneficios ecológicos y sociales de la iniciativa
La creación del parque podría contribuir a conservar los humedales, proteger la calidad del agua y mantener los ambientes naturales que sirven de refugio para numerosas especies. A su vez, preservar la planicie de inundación ayudaría a sostener funciones ecológicas vinculadas con la regulación hídrica.
En paralelo, una planificación coordinada permitiría ordenar las actividades humanas, reducir presiones sobre el ecosistema y fortalecer los controles ambientales. La delimitación de sectores con diferentes usos también facilitaría compatibilizar la conservación con prácticas recreativas de bajo impacto.
Finalmente, el acceso público y gratuito podría ampliar las oportunidades de educación ambiental, turismo de naturaleza y disfrute comunitario. De concretarse, la iniciativa buscaría combinar la protección de un curso de agua dulce de la región con el derecho de la población a un ambiente saludable.
Fuente: Noticias Ambientales


