El Día Mundial de la Prevención del Suicidio vuelve a poner el foco en la importancia de hablar sobre salud mental, detectar señales de sufrimiento y fortalecer las redes de acompañamiento.
La fecha se conmemora cada 10 de septiembre con el objetivo de generar conciencia, reducir prejuicios y promover herramientas de prevención.
En San Luis, la psicóloga social, operadora preventiva en salud mental y mediadora comunitaria Belén Lucero remarcó que uno de los primeros pasos es animarse a abordar el tema.
Hablar para romper el silencio
Lucero señaló que todavía existen personas que evitan hablar sobre el suicidio por los prejuicios que lo rodean.
“No hay que tener miedo, siempre hay que hablar, hay que informarse, hay que estar atento también a las señales”, afirmó.
La especialista explicó que esas señales no siempre resultan evidentes. Una persona que atraviesa una situación de sufrimiento puede mostrarse alegre, ser sociable o incluso ocupar un lugar de contención para quienes la rodean.
Por eso, consideró fundamental escuchar sin juzgar y prestar atención a los cambios en el comportamiento y a las manifestaciones emocionales.
La contención también es prevención
Lucero puso especial énfasis en los niños, adolescentes y jóvenes, y en la necesidad de que puedan encontrar adultos capaces de escuchar y validar lo que sienten.
“No dejar al adolescente, al joven, primero solo y segundo invalidar lo que piensa, lo que siente, lo que le está pasando”, sostuvo.
Para la especialista, las redes de contención cumplen un papel central frente a situaciones de sufrimiento. Los espacios grupales también pueden permitir compartir experiencias y encontrar acompañamiento de personas que atraviesan situaciones similares.
“Tener una red de contención es muy saludable para las personas”, sentenció.
El desafío de llevar la prevención al territorio
La profesional también planteó la necesidad de fortalecer el acceso a la atención y a los espacios de escucha.
“Como campaña, como flyer está buenísimo, pero en la práctica, en el territorio, eso no existe”, cuestionó.
En San Luis, Lucero desarrolla junto a colegas talleres de bienestar emocional y salud mental en la Nave Cultural, con herramientas de prevención, dinámicas grupales y espacios de escucha.
La especialista resaltó que el suicidio es una problemática multicausal, que puede estar atravesada por situaciones de soledad, dificultades económicas, problemas de salud mental y otras condiciones de vida.
Un problema que atraviesa a toda la sociedad
El suicidio no está limitado a una edad o sector social. En Argentina, durante 2025 se registraron 5.209 suicidios, mientras que adolescentes y jóvenes forman parte de los grupos que requieren especial atención en las políticas de prevención.
El dato forma parte del contexto que vuelve a poner el foco en la necesidad de fortalecer las políticas de prevención, los espacios de escucha y las redes comunitarias.
Hablar sobre el suicidio, escuchar sin juzgar y acompañar a quienes atraviesan una situación de sufrimiento son herramientas centrales para la prevención.


