Hallaron una beba muerta en la basura: un perro se estaba comiendo el cadáver

El cadáver de un beba fue hallado en la basura en plena calle del barrio Güemes, en Caleta Olivia, Santa Cruz, y todo se descubrió porque vecinos vieron que un perro que comía el contenido de una bolsa de nylon negra se estaba alimentando del cuerpito.

PUBLICITE-AQUI banner

La investigación quedó en manos del Juzgado de Instrucción Penal N° 1, a cargo de Marcos Pérez Soruco, y se busca determinar si se trataba de una beba nacida con vida, muerta o producto de un aborto.

Un hallazgo macabro

El hecho ocurrió el pasado lunes, cuando vecinos advirtieron que un perro estaba comiendo de una bolsa de residuos que había sacado de un canasto y que, del interior del nylon, se asomaban restos de un bebé.

Un médico policial examinó el cuerpo y estableció, inicialmente, que se trataba de una recién nacida, de entre 34 y 40 semanas de gestación, y también consignó que presentaba lesiones que «impresiona desgarro por fauna animal (presumiblemente)».

El episodio ocurrió entre las calles Máximo Berezoski y Misionero Beauvoir, en el barrio Güemes, cerca de los Bomberos Voluntarios «2 de Junio» y de la Escuela Provincial N° 29 «Juana Manso». El canasto de residuos se encontraba frente a una gomería, a pocos metros de una parada de colectivos de la línea 3.

Según la información aportada por vecinos y fuentes policiales, antes de que llegaran los efectivos y confirmaran la estremecedora noticia, quienes se acercaron al lugar pensaron que dentro de la bolsa había un gato muerto, informó La Opinión Austral.

El aviso a la Policía se produjo poco después de las 10:15. Efectivos de la Comisaría Segunda recibieron el llamado de vecinos que pedían asistencia por una situación registrada entre Berezoski y el pasaje Mara.

Una de las personas que habría advertido el contenido de la bolsa fue identificada por las iniciales G.V.J. y, ante los agentes, informó que había encontrado un nylon frente a la ubicación Beauvoir 1845 con un feto humano en su interior. Su testimonio será incorporado a las actuaciones para reconstruir cómo y cuándo llegó la bolsa hasta el canasto.

El lugar fue preservado por la Policía mientras trabajaban integrantes de Criminalística y otras dependencias. Se bloquearon los accesos de las calles próximas para evitar la alteración de posibles evidencias.

Una de las principales tareas de los investigadores consiste en establecer las circunstancias del nacimiento y la muerte de la beba. La pesquisa deberá determinar si se trató de una recién nacida que llegó con vida, si murió antes del nacimiento o si los restos corresponden a un aborto.

La División de Investigaciones comenzó además a relevar cámaras de seguridad y a entrevistar a residentes de la zona. Los investigadores tienen bajo análisis una cámara instalada en una vivienda cercana que podría haber registrado movimientos relevantes para la causa.

Mientras avanza esa tarea, también se mantiene bajo atención la guardia del Hospital Zonal «Padre Pedro Tardivo». La Policía busca detectar un eventual ingreso de una mujer con hemorragias o signos compatibles con un parto domiciliario o un aborto reciente.

El cuerpo fue trasladado cerca de dos horas después del llamado inicial al centro de salud local. Allí deberá realizarse la autopsia, un estudio clave para establecer las causas y circunstancias de la muerte y aportar elementos que permitan avanzar en la investigación.

Fuente: Crónica


PUBLICITE-AQUI2