Intel prepara otra subida de precios: sus procesadores podrían encarecerse un 10%

Intel prepara una nueva subida de precios para sus procesadores destinados a ordenadores personales y servidores. La compañía podría incrementar el coste de sus CPU alrededor de un 10% a partir de octubre de 2026, según un reporte de DigiTimes.

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Este sería el segundo aumento del año para la compañía y llegaría en un momento marcado por el encarecimiento de componentes y la creciente demanda relacionada con la inteligencia artificial.

La medida afectaría tanto a procesadores de consumo como a chips destinados a servidores. En algunos modelos orientados al mercado profesional, el incremento podría superar los 1.000 dólares, dependiendo del producto y su precio actual.

El movimiento forma parte de los cambios impulsados por el CEO de Intel, Lip-Bu Tan, para mejorar los ingresos y la rentabilidad de la compañía. La empresa también estaría evaluando eliminar su línea de procesadores Small Core, productos con márgenes reducidos que se mantenían principalmente por cuestiones de compatibilidad y por la demanda de determinados clientes.

La posible subida de octubre se produciría pocos meses después de otro incremento aplicado durante abril, cuando Intel y AMD elevaron el precio de algunos de sus procesadores.

Si Intel confirma el nuevo ajuste, los compradores de PC podrían enfrentarse a precios más altos justo cuando otros componentes también están experimentando aumentos.

El impacto no se limitaría a quienes compran un procesador por separado. Los fabricantes de ordenadores podrían trasladar parte del incremento al precio final de sus equipos, desde computadoras de escritorio hasta portátiles y estaciones de trabajo.

La situación llega en un año en el que la industria tecnológica afronta una fuerte presión sobre los costes de producción, especialmente por la demanda de memoria y componentes utilizados en sistemas de inteligencia artificial.

Aunque las unidades de procesamiento gráfico (GPU) son los componentes más asociados actualmente con la inteligencia artificial, el crecimiento de esta tecnología también está generando una mayor demanda de procesadores convencionales.

Los sistemas de IA agéntica, capaces de ejecutar tareas de forma autónoma, necesitan CPU para realizar determinadas operaciones que complementan el procesamiento de las GPU.

Entre ellas se encuentran actividades como búsquedas vectoriales, consultas a bases de datos y otras tareas de gestión que requieren procesadores de propósito general.

Esto ha provocado que las CPU vuelvan a adquirir importancia dentro de las infraestructuras utilizadas para inteligencia artificial. La demanda adicional se produce mientras la industria de semiconductores afronta una capacidad de producción limitada en algunos de los procesos de fabricación más avanzados.

Otro elemento que presiona los precios es la fabricación de semiconductores mediante procesos avanzados.

Los procesadores más potentes de Intel y AMD utilizan tecnologías de fabricación cada vez más sofisticadas. Al mismo tiempo, las GPU, aceleradores de inteligencia artificial y chips personalizados de grandes compañías tecnológicas compiten por la misma capacidad de producción.

Fuente: Infobae


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