Horacio Ávila, coordinador de Proyecto 7, una organización que ayuda a personas en situación de calle, advirtió por el agravamiento de la crisis que ya afecta a los sectores populares y empieza a repercutir en la clase media.
«Se está viendo gente de clase media que empezó a ir a algunos comedores o a tener serios problemas con lo que antes era más natural: se empiezan a achicar gastos, compartir vivienda con amigos, parejas, compartir gastos, impuestos. Y eso en gente que todavía sostiene un trabajo» , planteó.
La realidad es más dura que los comentarios
Ávila advirtió que la realidad en la calle es mucho más dura que los comentarios del estilo «se está vendiendo menos» .
«Algunos que estaban un poco más acomodados podían darse algún lujo, como comprar facturas los domingos, o ir a la calle Corrientes (en CABA) donde no tenías donde sentarte. Eso va desapareciendo. Hoy la mayoría de los bares y restaurantes cierran temprano porque no va la gente» , señaló.
Familias enteras en la calle
Ávila señaló que ese panorama no solo se observa en la ciudad de Buenos Aires, sino también en el resto del país, sobre todo en las grandes urbes.
«Hoy se ven familias enteras en la calle. Hay abuelos y abuelas que están en la calle porque con 400 lucas nadie puede hacer nada y tienen que elegir: o compran los remedios o se mueren, y muchos eligen seguir viviendo y se la rebuscan en la calle» , sentenció.
No alcanza con las ollas
Dijo que para una organización como Proyecto 7, que trata de brindar comida, no da abasto para toda la necesidad que hay. «Hago tres ollas y no alcanza, hago cinco y tampoco» , lamentó.
«La clase media está desapareciendo y la fueron llevando a eso. Nadie elige estar peor, es provocado por las políticas económicas que se están tomando» , concluyó.


