El Ministerio Público Fiscal avanzó en dos investigaciones por hurtos cometidos mediante dispositivos inhibidores de señal, una modalidad delictiva que permite abrir vehículos sin ejercer violencia. En uno de los casos, la causa se elevó a juicio.
Cuatro imputados y un modus operandi organizado
Este miércoles se realizó una audiencia de control de acusación contra Nathaniel Olguín Ojeda Branco, Christopher Erwin Olguín Ojeda, Juan Cruz Pereyra y Wanda Analuz Olguín Ojeda. Según la acusación, los cuatro sustrajeron pertenencias del interior de una camioneta utilizando un inhibidor de señal.
El hecho ocurrió cuando la víctima estacionó su vehículo en calle República del Líbano, activó el cierre centralizado y no advirtió que el sistema se bloqueó con un dispositivo electrónico.
La investigación determinó que los imputados actuaron de manera organizada: mientras uno ingresaba a un local comercial para distraer, otro abría el vehículo sin forzarlo y sustraía dinero, documentación y un arma de fuego. Luego, todos se retiraron en un automóvil que los esperaba.
Pruebas contundentes y pedido de prisión efectiva
La causa cuenta con registros fílmicos, informes técnicos, allanamientos positivos y el secuestro de los dispositivos utilizados para inhibir la señal de cierre. La fiscalía los acusó como coautores del delito de «hurto calificado por el uso de llave falsa» (el inhibidor electrónico se equipara a ese concepto) y pidió una pena de dos años y seis meses de prisión efectiva para cada uno.
La jueza de Garantía Nº 2, Agustina Dopazo Samper, admitió la acusación fiscal, aceptó las pruebas y elevó la causa a juicio. Ahora, el Colegio de Jueces de la Primera Circunscripción Judicial deberá fijar la fecha del debate oral.
Otro caso similar: un imputado y restricciones
El viernes pasado, se realizó una audiencia de formulación de cargos por un hecho de características similares contra Eduardo Luis Alcaraz, quien habría actuado junto a otra persona.
Según la investigación, ambos se trasladaban en un vehículo, descendieron cerca de la playa de estacionamiento de un supermercado en Avenida Juan Gilberto Funes y Avenida Perón. Tras merodear por el lugar, uno de ellos abrió una camioneta sin causar daños visibles mediante un objeto, mientras el otro cumplía funciones de vigilancia. Del interior sustrajeron teléfonos celulares, una cámara digital, tarjetas y documentación personal.
El hecho fue esclarecido a partir del análisis de cámaras de seguridad. La fiscalía encuadró la conducta como «hurto calificado por el uso de llave falsa u otro instrumento semejante» . Alcaraz deberá firmar el libro de imputados y tiene prohibido salir de la provincia por tres meses.
El juez de Garantía Nº 1, Juan Manuel Montiveros Chada, participó de la audiencia junto a la fiscal adjunta Ornella Costa. El imputado fue asistido por el abogado Santiago Olivera Aguirre.
Un patrón delictivo que crece
Ambos casos reflejan un mismo patrón: la utilización de tecnología o instrumentos que permiten anular los sistemas de seguridad de los vehículos y acceder a su interior sin violencia, lo que dificulta la percepción inmediata del delito por parte de las víctimas.


