La torta de ricotta de la abuela: fácil, rendidora y con el sabor de siempre

En la lista de los preferidos de la repostería argentina, la torta de ricotta pelea siempre los primeros puestos del podio junto al rogel y el pasta frola. Pero es una receta que pocos se animan a preparar en casa.

PUBLICITE-AQUI banner

Esta versión fácil y abierta de la torta de ricotta propone un camino directo al éxito. La llaman » torta de la nonna» y se prepara como un cheesecake. Es un postre que gana sabor y estructura con las horas, por lo que es ideal para preparar el día anterior. Acá te dejamos el paso a paso detallado.

Esta torta se prepara en un molde grande de tarta o rectangular ( de 20 x 30 cm) para obtener entre 10 y 12 porciones generosas, o cortar en cubos y compartirla con toda la familia.

Podés usar la masa dulce que más te guste, pero esta fórmula casera con manteca fría y cítricos es el contrapunto crujiente ideal para la cremosidad del relleno.

Ingredientes para la masa:

300 g de harina 0000

180 g de manteca fría (cortada en cubos)

100 g de azúcar

1 huevo + 1 yema

5 g de polvo de hornear (1 cucharadita)

Ralladura de 1 limón

1 pizca de sal

5 g de esencia de vainilla (1 cucharadita)

Paso a paso de la masa:

El arenado: En un bol grande, mezclá la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal. Incorporá la manteca fría en cubos y, usando la yema de los dedos o un estribo, formá un arenado fino sin transmitirle demasiado calor a la manteca.

El ligado: Agregá el huevo, la yema, la esencia de vainilla y la ralladura de limón. Uní los ingredientes solo hasta formar un bollo liso. Clave de pastelero: No amases; solo uní para no activar el gluten y lograr una masa quebradiza y tierna.

Descanso obligatorio: Envolvé la masa en papel film y llevala a la heladera por lo menos 30 minutos.

El forrado: Estirá la masa sobre la mesada enharinada y cubrí el fondo y los bordes de una tortera desmontable (de unos 22 a 24 cm de diámetro). Guardá en la heladera mientras hacés el relleno.

El relleno cremoso y suave

Acá está el gran secreto de esta receta: procesar los ingredientes juntos para eliminar cualquier grumo de la ricota.

Ingredientes para el relleno:

700 g de ricota magra o entera (bien escurrida)

250 g de queso crema

180 g de azúcar

3 huevos

10 g de esencia de vainilla

Ralladura de 2 limones

20 g de fécula de maíz (el secreto para dar firmeza sin secar)

1 pizca de sal

Paso a paso del relleno y cocción:

El procesado mágico: Colocá en la procesadora o licuadora la ricota, el queso crema, el azúcar, los huevos, la vainilla, la ralladura de limón, la fécula de maíz y la pizca de sal. Procesá durante un par de minutos hasta obtener una crema completamente homogénea, lisa y sin grumos.

El armado: Volcá la preparación sobre la masa helada que tenías en la tortera. Pareja la superficie con una espátula.

Cocción lenta: Llevá a horno precalentado a 170 °C (fuego medio-bajo) durante 50 a 60 minutos. La torta estará lista cuando los bordes se vean firmes y el centro conserve un leve temblor tipo flan.

El reposo fundamental: Dejá enfriar a temperatura ambiente y luego llevala a la heladera al menos por 4 horas (idealmente de un día para el otro). Este paso es innegociable: el frío asienta la fécula y el queso crema, logrando esa firmeza perfecta al cortar.

Antes de servir, espolvoreá generosamente con azúcar impalpable por encima. ¡A disfrutar!

Fuente: Pronto


PUBLICITE-AQUI2