All Boys responsabilizó a la Policía por los incidentes en la previa ante Godoy Cruz, habló de “represión injustificada” y elevará un documento a la AFA

El partido entre All Boys y Godoy Cruz, que terminó 0-0 en Floresta por la Primera Nacional, estuvo marcado por graves incidentes antes del inicio y una polémica arbitral sobre el final. Los enfrentamientos entre un sector de la barra brava del conjunto local y la Policía de la Ciudad dejaron ocho detenidos y dos efectivos heridos, mientras que socios e hinchas también resultaron afectados por el operativo de seguridad.

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A raíz de los disturbios, el encuentro en el estadio Islas Malvinas comenzó con media hora de retraso. Horas después, All Boys difundió un comunicado en el que repudió el accionar policial, exigió explicaciones a las autoridades porteñas y anticipó que evaluará posibles acciones legales.

Los incidentes en Floresta y el comunicado de All Boys

Según informó el Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, los disturbios comenzaron cuando dos integrantes de la barra brava que tenían derecho de admisión intentaron ingresar al estadio. La situación derivó en enfrentamientos entre una facción de la hinchada del Albo y efectivos policiales.

Como consecuencia del operativo, ocho barras fueron detenidos y dos agentes de seguridad sufrieron heridas. También se reportaron hinchas y socios de All Boys lesionados en las inmediaciones del estadio.

Durante la madrugada del martes, la institución de Floresta publicó un duro comunicado en el que cuestionó el procedimiento policial y responsabilizó a las fuerzas de seguridad por lo ocurrido.

El club repudió “enérgicamente la represión policial desplegada en la tarde de ayer” y sostuvo que socios, hinchas y familias que se acercaban al estadio para alentar al equipo fueron víctimas de una intervención que calificó de desproporcionada e injustificada.

En el texto, All Boys remarcó que entre los afectados había niños, niñas y personas mayores. Además, cuestionó que los simpatizantes fueran tratados como una amenaza en el barrio donde juega el equipo.

“Ningún operativo de seguridad puede justificar la agresión indiscriminada contra quienes concurren al estadio en ejercicio legítimo de su derecho. La familia blanca y negra no merece ser tratada como enemiga en su propio barrio, frente a su propia casa”, expresó la institución.

All Boys exigió explicaciones y no descartó acciones legales

En el tramo final de su comunicado, el club reclamó al Ministerio de Seguridad porteño un informe detallado sobre el operativo, sus responsables y las órdenes impartidas durante los incidentes.

Además, anunció que se reserva el derecho de iniciar acciones legales y administrativas y que elevará una nota a la Asociación del Fútbol Argentino para dejar constancia de lo sucedido.

“La violencia institucional no tiene lugar en el fútbol ni en ningún ámbito de la vida democrática, y no aceptaremos que quienes deben cuidar a los asistentes sean quienes los agredan”, señaló All Boys, que también exigió una investigación para determinar las responsabilidades correspondientes.

El episodio volvió a poner bajo la lupa los operativos de seguridad en el fútbol de ascenso, en una jornada que quedó marcada por los incidentes y las denuncias cruzadas.

La polémica arbitral: Lamolina cobró un penal y luego cambió su decisión

Los disturbios no fueron el único foco de tensión en Floresta. Sobre el cierre del encuentro, el árbitro Nicolás Lamolina protagonizó una controvertida secuencia que generó fuertes protestas de los jugadores y el cuerpo técnico de Godoy Cruz.

Cuando el partido se acercaba al final, una infracción de Iván Zafarana sobre Áxel Rodríguez llevó al árbitro a sancionar un segundo penal a favor del conjunto mendocino. La decisión provocó el enojo de los futbolistas de All Boys y del equipo conducido por Fabián Nardozza, en medio de la discusión sobre el lugar exacto donde se había producido la falta.

La confusión escaló durante varios minutos, con protestas dentro del campo de juego y la intervención de efectivos de seguridad. Incluso le mostraron a Lamolina la repetición de la jugada desde un teléfono celular.

Finalmente, el árbitro modificó su decisión inicial: dejó sin efecto el penal y sancionó un tiro libre en las inmediaciones del área local. Godoy Cruz tuvo una última oportunidad para quedarse con la victoria, pero no consiguió aprovecharla y el encuentro terminó 0-0.

Godoy Cruz ya había desperdiciado otro penal

La polémica del final tuvo un antecedente durante el segundo tiempo. A los 68 minutos, Martín Pino ejecutó un penal para Godoy Cruz, pero su remate impactó en el poste izquierdo del arco defendido por Juan Pablo Noce.

El conjunto mendocino perdió así dos oportunidades decisivas para abrir el marcador, aunque la segunda ni siquiera llegó a ejecutarse tras la rectificación de Lamolina.

De esta manera, el empate sin goles quedó en segundo plano frente a una jornada atravesada por los incidentes en las inmediaciones del estadio, las detenciones y la controversia arbitral que mantuvo en vilo a ambos equipos hasta el final.

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